PREMIO NOBEL

23.10.2010 09:57

El más grande escritor peruano es un caso ejemplar de vocación profesional. Una vocación que, como confiesa en sus memorias “El pez en el agua”, surgió en su juventud como una rebelión contra la autoridad paterna quien, por la época y la sociedad en la que vivía, consideraba a la literatura un oficio poco productivo.

Según cuenta Mario Vargas Llosa, su vocación siempre estuvo asociada con lo prohibido.

Siendo un niño, su madre escondió el libro de Pablo Neruda “Veinte poemas de amor y una canción desesperada” para que no pueda leerlo. Pero un día Mario lo encontró por accidente y descubrió una fascinación por las letras.

Este arequipeño nacido en 1936 encontró en su familia materna, con quienes vivió en Piura los últimos años del colegio, la gente adecuada que le incentivó la escritura de poesías, artículos y cuentos que se publicaban en el diario “La Industria”. Fue su tío Lucho Llosa quien lo animó a perseverar en sus ganas de ser escritor, porque aseguraba lo siguiente:

“No seguir la propia vocación es traicionarse y condenarse a la infelicidad”

Años después, en Lima, cuando su padre descubrió y prohibió su afición por la lectura y la escritura de poemas, se convenció mucho más de ser un escritor y de que la literatura era la mejor forma de resistencia.

“La literatura fue para mí la mejor manera de resistir a esa odiada y odiosa autoridad. Los libros me daban refugio, libertad, y escribir me sacaba de la humillación sistemática que era vivir en la sumisión y el miedo”

Esa resistencia se fue convirtiendo con el tiempo en un ejercicio vital que lo ha llevado a lo más alto de las letras mundiales con el Nobel 2010. Además de ser considerado uno de los más grandes pensadores de nuestro tiempo en el mundo.

“El periodismo ha sido un buen complemento de mi vocación literaria”

Por otro lado, Mario Vargas Llosa ha sabido complementar su vocación de escritor con el Periodismo. Durante sus inicios en el Perú, Vargas Llosa incursionó en radio como redactor de informaciones (luego llegó a ser director) y en 1981 llegó a conducir en Panamericana Televisión un programa  llamado “La torre de babel”, donde entrevistaba a diversas figuras del arte.

Además, Mario Vargas Llosa tiene una larga trayectoria en prensa escrita, con su columna de opinión “Piedra de Toque”, que son artículos que se publican en un diario español y se traducen, semana a semana, a más de 30 idiomas.

Incluso, uno de sus textos más importantes, “Nuevas Inquisiciones” es uno de los trabajos más importantes de la prensa escrita.

Mario Vargas Llosa nos representa como peruano ilustre y nos inspira con su forma de vida. Una vida apasionada y entregada a la escritura.